El ABC de la Mejora Regulatoria

Con respecto al COVID-19, nada parecido había impactado de esa forma al mundo en más de 100 años. Siendo un evento tan extraordinario tomó por sorpresa a todas las personas, empresas, expertos y autoridades, tanto en materia de salud, la principal y posteriormente lo económico. Hasta ahora retomar las lecciones del pasado ha sido difícil, debido a cambios en éste siglo, no sólo en lo económico, sino también en nuestros hábitos y maneras de vincularnos. Es por ello que desde el inicio de la pandemia me han preguntado varias veces cuál tendría que ser el papel que debe desempeñar la mejora regulatoria ante ésta situación, qué puede aportar ésta política pública durante y después de la emergencia.

Hay que tomar en cuenta que la eficacia de las políticas, tanto sector salud como de la recuperación económica, dependen también de la actitud y comportamiento de los ciudadanos ante el riesgo. Por ejemplo, tanto la sana distancia y el uso del cubre bocas, que son medidas fundamentales, dependen completamente de la cooperación de todos.

Como respuesta a las incógnitas, creo que la de mejora regulatoria se debe posicionar como un elemento que sirva para innovar en el diseño de políticas que beneficien a las actividades industriales, comerciales, de servicios y de desarrollo personal. Se trata de aprovechar ésta situación para alinear criterios de inclusión y transformar el rumbo económico al corto, mediano y largo plazo, hacia una ruta de crecimiento en competencia y productividad.

Como bien sabemos la estrategia ante la pandemia se debe enfocar en hacer frente a la crisis sanitaria; y en segundo lugar en limitar o detener los efectos adversos sobre el desarrollo económico y así evitar la destrucción del tejido productivo.

La mejora regulatoria es importante porque contribuye a la simplificación y transparencia normativa, por ejemplo, para la creación de empresas, lo que resulta en un aumento a la inversión, fomenta la competencia, favorece la reducción a la informalidad, y propicia el acceso a otros beneficios como el crédito a las empresas y la seguridad social a la población. Además, es un instrumento eficaz para reducir la corrupción que se observa para evitar los costos de la regulación.

Trámites como la solicitud del acta de nacimiento, el registro de una propiedad, el pago de una multa de tránsito, todos son servicios transaccionales, cumplen una función básica: Conectar a las personas y a las empresas con los servicios y las obligaciones del gobierno. En un mundo ideal, serian intuitivos, rápidos y transparentes, se harían en línea. Las instituciones públicas se coordinarían para que el ciudadano tuviera que esforzarse lo mínimo posible.

Las regulaciones son los instrumentos donde se establecen los criterios y condiciones mediante las cuáles se llevará a cabo la actuación de la estructura gubernamental y también cómo debe ser la interacción y las condiciones bajo las cuáles llevarán a cabo sus actividades los agentes que son regulados.

Los marcos regulatorios serán de suma importancia iniciar a calibrarlos a esta nueva realidad, con nuevos criterios en salubridad y nuevos retos económicos, que abran las oportunidades para todos y de la manera más fácil para iniciar a producir como agente económico. Las autoridades tendrán que hacer grandes esfuerzos en la reingeniería de procesos de la gestión de trámites, acelerar los procesos de la digitalización y la comunicación proactiva entre las dependencias estatales y municipales; elevar el nivel de confianza, disminuir los requisitos que buscan recaudar otros adeudos que no son precisamente del trámite, como el predial, multas de tránsito, adeudos con hacienda, etc.

También existe una segunda interacción de las personas que han emprendido un negocio con el gobierno, que es a través de las inspecciones, verificaciones o visitas domiciliarias como medidas de supervisión y control respecto a las condiciones de operación, protección civil, salud y el medio ambiente.  Estás también deberán ser más innovadoras, más eficientes y que éstas no impacten de manera negativa en el  tiempo productivo de las empresas, recordemos que buscamos reactivar la economía de forma que apuntale el crecimiento y la inclusión.

Será necesario realizar reformas bien focalizadas, con acciones de impacto para la reactivación económica pos pandemia sobre algunas regulaciones de baja calidad, eliminar los efectos negativos de su aplicación y lograr que haya una recuperación económica suficiente para  que las empresas existentes sigan operando o reabran, así como desarrollar nuevas empresas que generen la recuperación de empleos perdidos. Este clima de negocios se podrá lograr conforme se logre bajar barreras y eliminar obstáculos de la apertura y operación de empresas. 

La Organización para la Cooperación de Desarrollo Económico (OCDE) nos comenta en su Guía para Mejorar la Calidad Regulatoria de Trámites Estatales y Municipales e Impulsar la Competitividad en México (2012), que un ambiente propicio para los negocios es un factor importante para la prosperidad económica. Hacerle

la vida más sencilla a las empresas y facilitar la entrada al mercado formal promueve la competitividad y el crecimiento. Si bien es necesaria la regulación para abrir y operar empresas, en ocasiones su  implementación se vuelve un proceso complejo y costoso, lo que desalienta la actividad empresarial. Por lo cual se me viene a la mente que esta recomendación en tiempos de crisis debe ser mucho más audaz y certera para agilizar la reactivación económica en Sonora en el plazo más corto posible.

También menciona que cuando un emprendedor debe cumplir con numerosos trámites para obtener los permisos, las autorizaciones y los documentos necesarios para iniciar y operar una empresa, y tiene que tratar con muchas dependencias de los tres niveles de gobierno, se generan redundancias, retrasos y costos adicionales. Además del pago de derechos, cargos e impuestos, los empresarios incurren en un costo de oportunidad por el tiempo que invierten en cumplir con los trámites administrativos. Esto puede llevar también a la aparición de “intermediarios” que gestionan trámites (con frecuencia incurriendo en irregularidades) y hacen que el costo de apertura de una empresa sea excesivo.

Y es aquí donde me quiero referir a la iniciativa que la Gobernadora Claudia Pavlovich anunció el pasado 10 de agosto de 2020 de manera virtual ante diferentes representantes del sector público, privado, social y académico. Dicha iniciativa consiste en promover dentro del paquete de acciones para la reactivación, medidas que logren que las autoridades estatales y municipales busquen de manera agresiva la simplificación de sus procesos, para ayudar a que las empresas puedan reiniciar sus actividades de manera más rápida, sin tantas vueltas ni tantos papeles, y por supuesto, como bien lo menciono la Gobernadora, cuidando los estándares de protección civil y que exista el menor riesgo e impacto para la población.

Para lograrlo será necesario la coordinación y participación de todos, las instituciones de la administraciones  públicas estatal y municipales, responsables de trámites empresariales para la apertura y operación de empresas; la voluntad política de las y los alcaldes municipales como la  que ya muestra la Gobernadora para abrir las puertas a la inversión y la reactivación económica, basada en la competencia y  productividad económica, mutua confianza, seguridad y eficiencia gubernamental; y uno de los elementos más importantes será la participación de las y los emprendedores, así como las personas ligadas a las empresas para lograr esta gran iniciativa que se propone desde el Ejecutivo Estatal para llevar juntos a #QueSigaSonora creciendo. #PactoSonora.

 C.P. Ernesto Aarón MartÍnez Nieves
 Comisionado Estatal de Mejora Regulatoria en Sonora
 Tel (662) 213-4297

Artículo publicado en http://consejoincide.com/2020/08/18/mejora-regulatoria-04/